Aprender islandés, usándolo
Íslenska með hreim es un proyecto de HOLA que propone una manera diferente de aprender islandés: conectar el aprendizaje en el aula con situaciones, lugares y conversaciones de la vida real.
El programa combina clases presenciales, vocabulario temático y visitas a instituciones y espacios culturales de Reykjavík. Antes de cada salida, las personas participantes trabajan el vocabulario y los temas necesarios; durante la visita, tienen la oportunidad de utilizar lo aprendido, conversar con profesionales, hacer preguntas y desenvolverse en islandés en un contexto real.
La idea que da nombre al proyecto es también parte de su filosofía: hablar islandés con acento sigue siendo hablar islandés.
Del aula a la ciudad
Durante la edición de 2026, el programa desarrolló 32 sesiones de 1,5 horas, un total de 48 horas de formación, combinadas con ocho visitas. El contenido fue diseñado específicamente para participantes que ya contaban con una buena base de islandés y trabajó vocabulario activo, comprensión lectora, conversación y temas relacionados con la sociedad, la cultura, la administración, la educación y la historia de Islandia.
Cada bloque temático preparaba al grupo para encontrarse con ese vocabulario fuera del aula.
Ocho experiencias de aprendizaje
El recorrido llevó a las personas participantes a:
- Borgarbókasafnið y Kolaportið
- Háskóli Íslands y Norræna húsið
- Þjóðminjasafn Íslands
- Ráðhús Reykjavíkur
- Lögreglustöðin við Hverfisgötu
- Landhelgisgæsla Íslands
- Ölgerðin
- Árbæjarsafn
En cada visita, el idioma dejaba de ser únicamente materia de estudio para convertirse en una herramienta para preguntar, comprender, conversar y participar.
Una metodología creada para el proyecto
Los materiales didácticos fueron desarrollados específicamente para Íslenska með hreim e incluyeron historias, conversaciones, textos, juegos y vocabulario relacionado con instituciones, cultura, historia y cuestiones sociales de Islandia. El enfoque priorizó especialmente el vocabulario activo y la comprensión, en lugar de centrar el aprendizaje en la gramática.
Esta combinación de preparación y experiencia directa permitió que lo aprendido tuviera inmediatamente un contexto: primero las palabras, después el lugar donde esas palabras cobran sentido.
Resultados
Quince personas fueron seleccionadas inicialmente para participar y 14 completaron el programa, con una asistencia media cercana al 80 %.
La evaluación final recogió una valoración muy positiva por parte de las personas participantes. Según el informe del proyecto, percibieron una mejora significativa en su comprensión del islandés y señalaron que la combinación de aula y visitas les ayudó a utilizar el idioma en situaciones reales. El informe concluye además que el programa aumentó su seguridad para comunicarse en islandés y su conocimiento de instituciones y de la sociedad islandesa.
Islandés con acento
Íslenska með hreim parte de una visión del aprendizaje lingüístico ligada a la participación. Aprender un idioma no consiste únicamente en conocer sus reglas: también implica atreverse a utilizarlo, entrar en nuevos espacios y conversar con otras personas.
El acento no se presenta como algo que haya que esconder antes de participar, sino como parte natural de hablar una lengua aprendida.
Aprender un idioma también se camina.
Esta frase que ya habíamos trabajado para la comunicación del proyecto me parece perfecta para cerrar la página, especialmente acompañada de una fotografía de una de las visitas.
Objetivo del proyecto
Fortalecer el uso activo del islandés y la confianza para hablarlo, conectando el aprendizaje del idioma con experiencias reales y una participación más directa en la sociedad islandesa.






